domingo, 26 de septiembre de 2010

Capitulo 12: Desciones radicales

Seguía impresionada, Alexander había entrado a mi habitación, podía sentir mi corazón que aun latía rapidamente y el rostro ruborizado, aunque no quisiera aceptar...yo aún lo quería, lo amaba. Deseaba que me sonriera abiertamente que me estrechara entre sus brazos y sentir sus dulces labios sobre los míos.
-¿Porqué me tiene que estar pasando todo esto?-Salí de la habitación sin hacer ruido eran altas horas de la manaña así que no pensaba despertar a los demás.Al salir me encontre en el marco de mi puerta una rosa roja y otra blanca: Siempre mas hermosa y radiante que cada una de estas flores en su mejor esplendor.
Me quedé en shock, ¿realmente él sentía algo por mí?Decidí bajar con ellas a la cocinaa y ponerlas en una vaso con agua.
-Podré decirle todo lo que siento...pero tengo miedo de que él solo juegue conmigo-Me levanté de nuevo y llevé mis pequeños presentes de nuevo a mi espacio personal, donde podía estar sola y dejarme llevar por la música que había puesto en mi MP3 unos minutos antes.
Dormí durante 6 horas, ese día iriamos a las escuela a las 11:00, y no pensaba desperdiciar horas de sueño.
-¡Emma! ¡Ya vamonos que se nos hará tarde!-Leonardo gritaba mientras yo salía corriendo de la casa con un trozo de pan en la boca.
-Ya llegué, ya llegué, tranquilo-Entre al salón de aleman corriendo lo mas rapido que pude y todos los que dejaba atrás me miraban de manera extraña.
-Bueno jovenes, hoy haremos parejas para hacer una exposición que será la calificación de todo el semestre, así que pasen a mi escritorio para asignarles un compañero (a)-Llegué a su escritorio con una mueca de disgusto, sentía que ese día no me iba a ir exactamente bien.
-Chicas tomen un número, y no lo vean ahora ustedes chicos tomen los números también, cada número esta escrito dos veces, así que los que tengan los mismos números se reunen-
-¡Balcázar! Número...-
-Seis-Susurré dirigiendo la mirada al suelo.
-Ok, Arechiga y tú son compañeros, formen su equipo-Sentí que varias miradas se posaron en mi espalda mientras mi rostro se volvía cada vez más rojo.
-Parece que nos toco hacer equipo, ¿simple casualidad?o el destino, tú eliges-
-No, noo no seee-Dije tartamudeando,él solo me sonrió mientras se mordía el labio, algo que hacía desde niño para ocultar una carcajada.
-Vamos, pequeña tonta-Él tomó mi mochila y la cargó mientras movía ambos pupitres para que quedaran unidos.
-Dame eso, es mucho el peso que traes, no te vayas a lastimar-
-Soy un chico duro, nunca lo olvides-Se sentó rapidamente y recostó su cabeza en mi hombro en un solo movimiento.
-¿Qué...qué haces?-Varias voces se alzaron y unas cuantas chicas me dirigieron unas miradas asesinas.
-Nada, te molesta que me recargue en tu hombro, porque a mi me encanta estar así-Me sonrió de nuevo pero de una manera distinta y su mirada se volvió cálida y logró que me derritiera aunque no lo aceptaría.
-Bueno, jovenes la clase ha terminado, quiero un adelanto del proyecto el viernes en mi escritorio-Pronunció el maestro en cuanto nos abrió la puerta.
-Ven conmigo, te gustará este lugar-Me tomó de la mano y me llevó a la parte trasera de la escuela, donde vimos una cerca y al otro lado había un hermoso lago artificial con flores de cerezo.
-Sera nuestro secreto-Él movió una de las rejas verias veces hasta que una puerta salió de ellas.
-Woow, no sabía que estaba eso ahí-
-Nadie se toma la molestía de venir hasta acá, pero es un lugar que encontré desde hacé mucho, eres a la única persona que se lo he mostrado-
-Gracias por traerme hasta aquí, es hermoso-Me recosté bajo un árbol y el viento hacía que los petalos se movieran a mi alrededor.
-No hay de que, además, ningún paisaje es más lindo que tú-Sentí que me ruboricé rapidemante y el corazón volvió a hacer de las suyas disparandose en una carrera sin final.
-No digas tonterías Alexander-Dirigí mi mirada a otro lado sintiendo como el sueño volvía a asaltarme rapidamente con el paso de los minutos.
-No quiero dejarte ir...-Susurró muy cerca de mi oido mientras yo cerraba los ojos.
Desperté rapidamente con unas cuantas gotas de sudor en el rostro, ¿Qué hora era? Las 2:00 me había saltado todas las clases, pero vi que Alexander tambien estaba dormido y yo estaba recargada en su hombro donde el parecía haber hecho especialmente para mí.
-Tres llamadas perdidas, dos correos de voz y cuatro mensajes de texto..., ¿De quién son?- Todos y cada uno de ellos eran de Leonardo, y al leerlos me quede helada.
Emma, el viaje escolar se adelanto asi que me iré en este momento mamá tuvo que salir de urgencia a Londres con papá, Alexander se quedará a cuidarte y le dije a Sarah que se quedará a dormir hasta que yo vuelva, te quiero todo lo que necesites esta en casa. Nos vemos pronto.
-¿Qué pasa con él?-Sentí que Alexander se movía a mi lado y balbuceaba algunas cosas.
-Despierta Arechiga, despierta-Le grité mientras lo movía bruscamente.
-¡¿Qué?!-
-Necesitamos irnos, mi hermano se fue a un viaje y...nos quedaremos solos en casa, haz lo que quieras de tu lado pero del mío nunca estaré sola-Le susurré mientras corría de vuelta a la escuela encontrando a Sarah que me veía extrañada.
-¿Porqué traes flores rosas en el cabello?-
-Larga historia...Sarah cuando vengas a mi casa debo de contarte algo importante-
-Ok, vamos a mi casa para que me lleve mis cosas-
-Bien...-
Después de todo eso, Sarah llegó a mi casa y se instaló en mi cuarto donde paso la mayor parte de la tarde escuchando la historia de los vecinos de habitación que se vivía en esta casa.
-Parece que tras ustedes dos se oculta un pasado...-
-Sí, pero yo no se que pensar...estoy enamorada de él, pero hace unos cuantos días practicamente no hablabamos solo para cuestiones necesarias, y ahora...-
-Él por fin tomo esa desción radical de la que tanto me hablo...-
-¿Se puede saber de que tanto murmullas?-Pregunté exasperada.
-Nada, solo me di cuenta de algo eso es todo-
Sentí una opresión fuerte en el pecho y el corazón seguía sni querer aminorar sus agitada ruta.
-Parece que hablan de mí...-Alexander estaba recargado en el marco de la cocina con los brazos cruzados sobre el pecho con una gran sonrisa.
-Fue radical, ¿No lo crees?-
-Bastante- Murmuró mi mejor amiga

 


lunes, 13 de septiembre de 2010

Capitulo 11: Traicion POV:Alexander


El día de hoy había quedado con Crista para ir al centro comercial, hoy cumpliamos 4 meses desde que empezó nuestra relación, así que planeaba sorprenderla con un regalo diferente.Había ido a dejar el día de ayer una película al cine que había a uno de mis amigos que trabajaban  ahí, en ella habían algunas fotos y un mensaje que se transmitiría al principio antes de comenzar la pelicula, tenía planeandolo dos semanas.
Compré una rosa roja en el camino donde escuchaba una canción vieja de un grupo desconocido.
-¿Donde estará Crista?-Me pregunté en voz alta buscandola con la vista en el lugar donde habiamos quedado..
-Esa debe ser ella-Dije mientras veía a alguien muy parecida a Crista, tomando de la mano a un chico con cabello negro.
Debe ser su primo o algun pariente,  me repetí varias veces.
Me fui acercando cada vez más hasta sentarme en una de las bancas mas cercanas a ellos.
-Crist...-Su imagen me dejó en shock, ella se besaba con quien sabe quien mientras yo la veía anonadado, su sonrisa mientras lo besaba hizo que me sintiera el hombro mas imbecil de este planeta, ella solo jugaba conmigo.
-Bravo amor, me encanto el espectaculo, ¿Tienes algo más que mostrar?-Dije mientras me comenzaba a acercar hasta que tuve su rostro solo escazos centimetros del mío.
-Alex, no es lo que piensas, puedo explicartelo, esto era una apuesta y yo...-Ella solo me veía con unos ojos suplicantes mientras yo solo la veía fijamente.
-No ocupo que me expliques nada, con lo que vi es suficiente y...da por terminado lo nuestr, no se con quien más me hayas engañado y disfruta a tu noviecito-Salí de ahi arrojando la rosa al suelo viendo como los petalos se desprendian de la flor lentamente.
Salí de ahi y llegue a la playa que quedaba solo a unas calles, me senté en la arena viendo como las olas rompian lentamente contra las piedras.
-Soy un idiota de haberla querido, porque me deje engañar...-Suspiré pesadamente y una lagrima amenazaba por salir de mis ojos, escuche una respiración entrecortada y el sonido de los pies en la arena.
-Alexander, vi lo que sucedió...lo siento, se que no somos amigos desde hace mucho pero toma-Ella me extendió una barra de caramelo de las cuales soliamos compartir de niños.
Se sentó a mi lado viendo la misma puesta que yo.
-¿Recuerdas que me dabas esto para que no me enojara contigo? Un poco inmaduro pero...lograba hacerme sentir mejor así que...-
-Gracias, no tienes que hacer esto Emma, no tienes responsabilidad por mí- Dije al verle el cabello volar con el viento llenandose de pequeñas gotas de agua que venian del mar.
-Bueno nos vemos Alexander-Me susurró mientras se alejaba.
-Te tengo que superar, no vale la pena deprimirme por personas como tú, yo puedo conseguir a alguien mil veces mejor, que me trate de la misma manera que yo a ella- 
Pasaron dos semanas en las que pasaba todo normal, Crista andaba con su nuevo novio por la escuela y yo no les tomaba importancia, que hicieran con su vida lo que quisieran. Muchas de las chicas se alegraron al saber que volvía a ser material disponible, Lucas había retomado poco a poco su relación con Emma, pero parecían un poco más distantes que antes, en al escuela ella y yo no hablabamos pero sabía que sentía algo por ella, verla con él me causaba ardor en el estomago y verla reir y charlar con los demás, que no fueran conmigo me causaba bastante mal caracter.
Sus amigos eran cariñosos con ella, talvez demasiado la traian de aquí para allá, en la espalda y ella solo resongaba entre risas.
-Emma, alista tus cosas ya nos vamos, recuerda que mañana iremos a que escogas un carro por tu cumpleaños.Le dijo Leonardo a su hermana mientras le pasaba el brazo por los hombros.
-Gracias Leo, ahora vamos a casa, ¿Sí? Tengo mucha hambre-
-¡Aleluya!-Exclamó el mientras sujetaba con ambas manos el volante. Ese día no había llevado mi auto, así que iba con ellos.
-Alexander más tarde necesito que me ayudes con algo amigo-
-Ok-Pronuncíe distridamente.
Llegamos a la casa y pasaron unos cuantos minutos así que decidí ir a la piscina a nadar un rato y vi a Emma recargada en la valla de madera con un libro en ambas manos.
-¡Hey!-
-¿Me estas hablando a mí?-Respondió ella sorprendida.
-Sí, acaso se te hace raro, Emma-Dije mientras tomaba su libro y lo hojeaba rapidamente.
-Eres una tonta por leer este tipo de historias-
-Dejame en paz, ¿Sí?, te odio, no entiendo el porque me molesto en intentar llevarme bien contigo, solo e suna tontería.
-Ahh, me odias entonces-
-Sí, y no sabes cuanto Alexander, no tienes la menor idea-Pronunció esas palabras tambaleantes porque yo había colocado mis brazos alrededor de ella aprisionandola entre mi persona y la valla.
-Alex...-Ella me miraba asustada mientras centraba su vista en mi rostro de de nuevo a la ventana una y otra vez. La besé, había estado deseando eso desde hacía tiempo, sentí que era muy suave asi que la acerqué más a mí, y ella me siguió, me separé de ella momentos después viendola fijamente a los ojos.
-Si me odias...¿Porqué no me alejaste Emma?-Pronuncié mientras volvía a colocar mi rostro muy cerca de ella tanto que podía sentir su respiración en las pestañas.
-Yo...-
Le sonreí abiertamente me morí un poco el labio y me fui, viendo como ella se sonrojaba nuevamente y volvía a su posición inicial.
Entré a la casa y vi la expresión de Leonardo era llena de sorpresa y celos.
-Si llegas a lastimarla, te las veras conmigo, y no me importará que seas mi amigo o no-Dijo mientras me miraba friamente y se iba.
-Que dramatico, yo no pude evitarlo...ella simplemente es perfecta para mí, la conozco desde niña, aunque he dejado de tener la misma relación que soliamos tener, ella sigue demostrando lo mismo que antes, si esta nerviosa se rasca la cabeza tres veces, y sonrie con una mueca torcida, se mueve el cabello por delante y detras de la oreja una y otra vez, cuando miente no puede sontenerte la mirada despues de 10 segundos de haberla dicho, y su sonrisa es muy facil de que aparezca, si sabes como lograr arrancarla de sus labios-
-Y cuando esta triste...-Agregué viendo una foto que tenía en el marco de el espejo del cuarto.
-Te sonrié ampliamente pero si al conoces bien sabrás que es falsa además que las comisuras de sus labios tiemblan, coloca su mano en su rostro y respira  profundamente, y solo la puedes tranquilzar dandole un abrazo aunque ella lo rechaze al principio terminará por desahogarse-Sentí que esos leves recuerdos que aun guardaba en mi memoria se acercaban aún más dejandome pensativo.
En el cuarto de Emma...
-Cierra la puerta con seguro, vi lo que pasó esta tarde, no vaya a ser, solo seamos precavidos-Dijo Leonardo mientras se iba dejandole un plato con 5 galletas y un vaso de leche en su escritorio.
-Ok, lo haré-Dijo mientras presionaba el boton de la perilla.
Intenté dormir durante varias horas, dando vueltas en mi cama.
Necesito verla...
Fijé la vista en el reloj
Perfecto 2:24 A.M.
Salí al balcón que estaba en la habitación, viendo el reflejo de la luna llena en la piscina, y tambien el balcón de la habitación de Emma al lado de este.
Brinque a su lado de la casa en un solo intento abriendo lentamente la puerta.
-Si que se ve linda durmiendo-Susurré mientras apollaba mis codos al pie de su cama, viendo su rostro tranquila sonreír y susurrar cosas incoherentes entre ellas mi nombre.
-Alexander...eres así, tu...no..-Sus palabras no tenían sentido pero creí que mis movimientos la lograrían despertar así que me sente en la silla de su escritorio y vi las galletas a medio comer y sonreí un poco. 
-Andale Alex, tú comete mis galletas estas no me gusta y mi mamá no le gusta que no me las coma y luego me regala porfavor-
-No Emma, de grande no quiero estar gordo-Dije viendola a los ojos directamente y sus facciones adquerian una expresión extraña como intentando hacer puchero.
-Yo te querría aunque estuvieras gordo, porque yo te quiero mucho Alex-
-Sí, lo se-
Salí de mis recuerdos cuandoe escuché que un grito se ahogaba, vi la expresión de Emma, viendo donde estaba mientras daba un par de vueltas en su silla.
-Aún sigues sin querer estas galletas-Dije viendola con ojos nostalgicos.
-¡Leonardo! Se metió a mi cuarto una algo...o más bien alguien-Exclamó mientras tosía por la reacción de sorpresa.
-No necesitas que tu hermano venga a sacarme de aquí, me iré por donde entré, nos vemos "mi lady"-Dije mientras me acercaba a ella y besaba su frente. Regresé a mi habitación y puse escuchar que Leonardo venía estruendoso hacia donde me encontraba.
-¡¿Qué te crees?! ¿Acaso eres un maldito pervertido? ¿Como puedes entrar a su habitación así? Eres mi amigo pero...no puedo creer que TÚ quieras volver a ser su amigo-
-Todo en esta vida cambia, así que vete acostumbrando amigo mío, porque tu hermana me gusta, y me quedaré con ella-Le respondí viendo como sus pupilas recuperaban su tamaño normal.
-Solo espero que no sufra como la última vez, estuvo muy mal durante semanas y solo pudimos sacarla de esa depresión llevandola de viaje, haciendo que ingresara a clases extracurriculares, comprarle un piano, y ...no dejarle ni una foto tuya a la vista -
-No lo sabía...creía que sería lo mejor para ella y para mí-
-Pues espero que esta vez no creas Alexander, ella no es un juguete es una persona, la cual era tu mejor amiga cuando apenas eras un mocoso insportable-
-Lo se, y ahora me arrepiento de ello-Fuí a escondidas al patio durante unos minutos para cortarle una bella rosa roja y otra blanca.
Las dejé en su puerta con una pequeña nota.
Siempre mas hermosa y radiante que cada una de estas flores en su mejor esplendor.
Regresé a mi habitación sonriendo viendo como esa cruz que ella me había regalado en el último cumpleaños que celebré con ella colgada de mi repisa.
-Parece que todo vuelve a ocurrir pero esta vez no lo arruinaré-
-Solo deseo una segunda oportunidad-




domingo, 12 de septiembre de 2010

Adelanto Capitulo 11:Traición POV: Alexander

Estaba en casa de los Balcazar hasta nuevo aviso, no entendí porque había hecho eso...
No cumplí la promesa que le había hecho a ella...que en un tiempo era mi todo.
-¿Qué tal si mañana vamos al centro comercial?-Le pregunté a mi novia.

-Claro, a todos lados si es contigo-Después de estar hablando con ella por un tiempo, necesitaba aclarar mis ideas, que era lo que sentía por Emma, me recargué en la puerta de cristal  que daba a la piscina y...la ví. Estaba acarciando el tronco de un árbol mientras decía.
-Me siento como una cobarde...pero no tengo el valor para olvidar...me de tí-Pudé sentir celos, no entendía el porque, sobre ese chico que ella quería sacar de su cabeza.
Camine hacía ella y vi sobre su cabeza lo que estaba escrito.

Emma & Alexander siempre juntos
A&E 14/06/1999.
Al verla directamente al rostro, sentí que algo calido recorría mi interior...¿Cariño? Podía ser...

Capítulo 10:Los recuerdos que vuelven

-Eso debe desaparecer, ya no debe existir-Vi sus ojos reflejando la piscina recordando el día en que nos volvimos distantes, solo conocidos.
-Parece que lo hechamos todo a perder...yo no cumplí mi promesa-
-Eso parece...-
-Pero...pudieras darme otra oportunidad, creo que pudiera componer un poco de la relación que soliamos tener...-
Repentinamente me di cuenta...que estaba hablando con Alexander sobre esto...sentía que esa herida volvía a abrirse con cada una de sus miradas y sonrirsas. Aún estaba enamorada  de él, y podía sentir que mi corazón latía con esfuerzo, dandome a entender que no...no podía intentar revivir esos sentimientos por él.
-No se..., tengo muchas cosas que pensar-Salí a dar un paseo,viendo como el cielo se tornaba de un sutil rosado, dandole paso al atardecer.
-Desearía poder pensar con claridad, o mejor no pensar nada-Me recosté a ver el bello cielo, observando como las parejas se reían entre sí, contando chistes.
-Parece que todo esta normal-
-Sí Lucas entiendo no sabes el porque de tu culpa, si, esta bien, ya no me vengas con tu drama, adios-Un chico de cabello rubio cenizo y ojos azules oscuros era el que hablaba por telefono, y venía corriendo con unos audifonos y musica a un alto volumen
-¡Ey!-Gritaba, pero cuando se percató de mi presencia el ya estaba en el suelo, por haber tropezado conmigo.
-Lo siento es que venía pensando-Dijo  ese extraño con rostro de angel.
-Me llamo Aaron, mucho gusto y vuelvo a decir, lo siento-
-No te preocupes , soy Emma-Él me extendió su mano para ayudar a levantarme.
-Creo que vamos en la misma escuela-Apuntó mientras veía el logo en mi playera tipo polo.
Se sorprendió al escuchar mi nombre, talvez era amigo de mi hermano.
Me fuí del parque de regreso a mi casa para ver a Alexander y Crista en la entrada de la casa, y ella en mi columpio favorito.
-¿Qué tal si mañana vamos al centro comercial?-Preguntó él.
-Claro, a todos lados si es contigo-Se besaron tiernamente causando que a mi solo se me revolvera un poco el estomago, despues de eso entre a la casa dirigiendoles a ambos una sonrisa corta.
-¿Porque los recuerdos no me dejan en paz?-Pronuncíé para mis adentros, evitando pensar en el pasado.
Fui al patio para ir a la alberca, pero en eso encontré algo tallado en el tronco de un árbol.
Emma & Alexander siempre juntos
A&E 14/06/1999
-Parece que esto fue en otra vida...-Dije mientras pasaba la mano por las palabras talladas y unas risas regresaron a mi mente.
-Creo que asi sonabamos...-
La puerta del frente se cerro y dedujé que Alexander ya estaba dentro.
-Me siento como una cobarde...pero no tengo el valor para olvidar...me de tí-
Nuestro invitado se asomó hacia la piscina desde el interior escuchando mi ultima frase...

jueves, 9 de septiembre de 2010

Capitulo 9: Un visitante inesperado.

Estaba en shock, él... no podía creer que me hizo eso... yo confiaba en él,  o eso creía, sentía que muchas emociones salian en todas direcciones tirando cada una de mis extremidades, esos ojos azules que me embriagaban, su sonrisa perfecta que ahora se había vuelto una mueca de tristeza, remordimiento.
-Debo irme...ya es tarde-Corrí con todas mis fuerzas, escuchando a los lejos gritos con mi nombre en ellos.
Tengo que ser fuerte, no siento nada por él, pura atracción
Llegué a casa, completamente empapada, el agua cubria todo mi cuerpo y se estrellaba delicadamente contra el sueño.
-¡Ya llegué!-Grité al entrar y arrojarme a las baldosas frias del suelo.
-¿Emma? ¿Porqué estas ahi abajo?-Leonardo se sentó a mi lado viendo como mis ojos derramaban pequeñas gotas de agua cristalina, las cuales el odiaba verme derramar.
-No pasa nada Leo, cosas de la vida...eso es todo-Sonreí a duras penas, pero con el gesto traje un nuevo torrente que se abría paso por mis ojos.
-Lloras por mal de amores, ¿Verdad? Sabes que soy tu hermano, puedes contar conmigo para lo que sea, contarme lo que quieras, para eso estoy-
-Ay Leonardo no me vengas con el papel del hermano perfecto jaja, pero tal vez te lo diga después ya que la herida no duela tanto...de esta manera-Me levanté lentamente viendo como dejaba un rastro a mi paso,
-¡Emma espera...!-
-Dejame sola, necesito pensar-Fui a mi habitacion de una manera realmente rapida para alguien que estuvo corriendo una hora y media.
-Esta bien, no me escuches pero ya veras...-
Encendí mi esterio, con toda la música melancolica que encontre, subiendo su volumen hasta ahogar todo el ruido que se encontraba a mi alrededor.
Pasaron dos horas y caí en cuenta lo que realmente estaba haciendo.
-Emma deja de ser la reina del drama-Me repetí a mi misma, debía ser fuerte y no quebrarme por situaciones así.
Me dí una ducha que me relajó todos y cada uno de los musculos que tenía adoloridos por el esfuerzo.
Me envolví en una toalla color azul oscuro y salí dando pequeños saltitos del baño.
-¡¿Qué haces aquí?!-
-No te lo dijo tu hermano...-
-¿Decirme qué?-Sentía escalofrios, el aire cruzaba helado de la estancia y ahora lo tenía a él frente a mí.
-Me quedare aquí un mes, en lo que mis padres vuelven-
-¿Qué?...-
-Sí...y por cierto linda toalla resalta tus ojos, jajja-
-Eres un idiota Alexander-Caminé hasta la puerta de mi cuarto y al entrar lo unico que pude hacer fué cambiarme de forma mecanica, me enfunde unos pantoloncillos cortos de color verde botella y baje de nuevo intentando controlarme.
-¡Leonardo!¿Porque Alexander esta aqui?-Exclamé muy exaltada.
-Te lo trate de decir...Él se quedará un mes con nosotros hasta que vuelvan sus padres de Inglaterra-

Sentía que mi mundo comenzaba a  voltearse poco a poco primero Lucas, ahora Alexander. Podía sentir que ese viejo sentimiento quería salir de nuevo a la superficie, la mirada tierna de sus ojos, su respiración acompasada.
Espera Emma él tiene a su novia, y es muy feliz, Ya lo olvidaste, lo tenías que...
Un recuerdo asaltó mi mente en ese instante, Alexander y yo cuando eramos niños viendo la puesta de sol, que se veía asombrosa desde su casa.
-Te quiero mucho Emma, prometeme que no te vas a enojar conmigo-Su voz de niño mimado se destilaba por todo el espacio.
-Pues no se Alex, es que muchas veces eres malo conmigo-Respondí mientras me acomodaba el pelo detrás de las orejas.
-Es que cuando seamos grandes tu vas a ser mi novia, ¿Verdad?-
-Claro, yo te quiero mucho-

Podía saber que esos recuerdos me dolían más de lo que aparentaban, que mis esfuerzos de olvidar un pasado perfecto no funcionaban, de intentar cambiar una historia ya inventada...
-¿Porqué aún no logro ser fuerte para olvidar...olvidarte?-
-Porque nuestro pasado aún existe...-Respondió una voz masculina atravez de mi balcón.
-Eso debe desaparecer, ya no debe existir-Vi sus ojos reflejando la piscina recordando el día en que nos volvimos distantes, solo conocidos.
-Parece que lo hechamos todo a perder...yo no cumplí mi promesa-
-Eso parece...-

martes, 7 de septiembre de 2010

Capítulo 8: Solo un juego POV:Lucas

Me desperté agitado, respirando rapida y entrecortadamente, con el cabello pegado al rostro bañado por sudor. Un recuerdo ocupaba toda mi mente.
Emma y yo andando por un parque desconocido, tomados de la mano, yo sonreía mientras le contaba algo a ella, derepente se desplomó al suelo llorando, con las manos en el rostro, mientras yo la miraba, sin saber que pensar, sin saber que hacer...
Detrás de los árboles salió Alexander y bajó hasta la altura de Emma, dando leves palmdas en su espalda y extendiendole su mano para ayudarla, ella recargaba todo su peso sobre él, mientras que se alejaban, dejando solo una nota de papel en el suelo.
¿Porqué?

-¡Ahh!-Levanté las cobijas en las que estaba envuelto, viendo como todo alrededor comenzaba a dar vueltas.
-Solo fue un sueño-Suspiré para mis adentros, realmente eso me había dejado mal, pero...no podía ser Emma, era solo una chica más, por la cual sentía atracción pero...nada más.
Bajé listo con una camiseta blanca interior y una chaqueta de cuero negra a la cocina y abrí el refrigerador sacando el cartón de jugo y  bebiendo del mismo.
-¡Lucas! ¡¿Cuántas veces te he dicho que no bebas jugo directo del cartón?! Tambien es mi jugo-Melanie mi hermana mayor me gritaba como todos los días, mientras yo salí por la puerta principal asotandola de un solo golpe.
-¡Algún día será!-Grité ya fuera de casa. Tomé el convertible negro de papá, a él le encantaba que yo lo conduciera, ya hacía tiempo que él...ya no estaba con nosotros.
Fué en un accidente de auto como el de muchas personas más pero... el de el fué más trágico y traumatico para todos...para mí.
 Su auto se había caído de un puente, ese día llovía mucho, gracias a los registros dentales lo pudieron reconocer. Desde ese día yo era así, me gustaba jugar con las personas, ser el chico malo por la cuál todas mueren.
Bajé del auto viendo como algunas personas giraban a verme, algunas chicas me sonreían mucho y aparentemente los del equipo de basket me miraban con odio.
Tal vez me encuentre enfermo esta mañana, podía sentir revuelto el estomago, como si no encajara, era fácil o algo falta o algo sobra.
Soy Lucas Gray  y soy uno de los chicos más populares, seguro has oido hablar de mí, muchas sienten cosas po mí, la mayoría lindas las otras no.
Pasé por todo el campús dirigiendole una sonrisa a cualquira que me la dirigiera a mi primero, pude ver a un chico con el cabello rubio claro y ojos azules profundos, Aaron, mi mejor amigo, lo conocía de toda la vida.
-Hola Aaron, ¿Qué haces aquí? Parece que realmente te cambiaste, no puede ser, jajaja, enserio eres un completo cobarde-
-¿Que hay Lucas? No es mi culpa, el tipo me odia, no esperaba que estuviera a punto de arrollarme con su auto la última vez que lo vi-
-Le quitaste la novia al capitán del equipo de futbol americano, no pasa nada, siempre serás así...-
-No es solo eso es... que dicen que esta escuela es la mejor, y para que tu estes aquí eso debe ser verdad...-
-Ya lo creo, por eso vine aquí...-Sonreí al recordar el primer día que vine, ese baile en el cual me plantaron pero...encontré algo mejor.
-Yo creía que tú habías venido aquí por una chica, por cierto su nombre es Emma ¿Verdad?-Mi estomago se encogió un poco al escuchar su nombre.
Alexander caminaba por la otra acera, al escuchar el nombre de Emma, se escondió trás un pilar de granito varias veces más grueso que él.
-¿Qué son ustedes dos realmente?-Cuestionó Aaron.
-Nada, es solo un juego en lo que me consigo algo mejor, eso es todo-Sentí como si la garganta me ardiese en el momento que lo pronuncíe.
¿Qué es esto? Culpa, no puede ser, yo nunca siento culpa.
Alexander corrió en cuanto terminé de pronunciar la última frase en busca de Emma.
-¡Emma! ¡Ven conmigo!-La tomó del brazo suavamente llevandola al otro lado del patio, mientras que ella continuaba con una expresión sorprendida.
Vi como Alexander se le acercaba a Emma y hablaba desesperado, yo cambie mi expresión por una gran sonrisa y me acerqué a Emma par saludarla.
-Hola Emma, ¿Qué le pasa?-
-Él solo esta jugando contigo, yo escuche cuando se lo dijo al nuevo, tienes que creerme, Emma porfavor-
-¡Anda Lucas! ¡Dile lo que yo escuché! ¡Dile que solo estas jugando con ella! ¡Que realmente no te importa! ¡Dile!-Su voz se escuchaba distorsionada por la rabia que lo consumía, no sabía que hacer ni pensar, solo que...no quería que ella se enterara así.
-No se de que estas hablando Alexander, deja de inventar cosas-
-¿Porqué me tienes que tratar así Alexander? ¿Porqué tienes que intentarme hacer infeliz? Deja de inventar cosas -Su rostro tomó un tono rojizo en las orillas de los ojos, era segura que rompería a llorar en cualquier instante.

-¡Emma! ¡Tienes que creerme, yo solo digo la verdad, lo que yo escuche!-Gritó Alexander, estaba hartó de ese tipo, me arruinaba todo desde el día en que lo conozco.

-¡Cuida tus palabras rubiecito! Conmigo no te vas a meter ¿Entendiste o eres idiota? Dejala en paz, por que no la dejas ser feliz, tu tienes una novia, pues ve con ella, hazle un escandalo junto con su circo maroma y teatro, a mi no me importa lo que tu pienses o llegues a pensar de mí, asi que ten cuidado si no quieres que a la otra te parta la cara-Estaba furioso, no podía pensar con claridad, parecía que tenía un arranque de ira, de los que no me daban desde hacía ya mucho tiempo.
-Lucas...-Emma estaba asustada viendome con los ojos abiertos como platos, con la respiración superficial y lagrimas recorriendo sus mejillas.
-Tampoco quiero que le vuelvas a hacer algo a Emma...-Lo miré friamente al igual que el día en el que me dijeron sobre la muerte de mi padre.
Emma y yo nos fuimos a clases cada uno en lugares separados, yo no podía comprender el porque me sentía mal, no podía, corección.
NO QUERÍA mentirla a ella, al ver su llanto sentí que algo dentro de mi dio al vuelta como si una reloj de arena comenzara el conteo final, viendo como cada grano de arena avanza sin mirar atrás.
Caminé por la escuela dandole vueltas al asunto, tenía que decirle la verdad, no podía seguirla engañando, algo dentro no me lo permitía.
-Emma, ¿Quierés ir a algun lado despues de clases?-Sonreí nerviosamente al ver que ella me miraba extrañada, como si nunca hubiese ido a su casa o pasado tiempo con ella.
-Esta bien-Fuimos directo a mi auto y condujé hasta la playa más cercana, viendo como su cabello se movía rapidamente con la brisa marina, se veía muy hermosa...
-Y ¿Que hacemos aquí Lucas?-Dijo mientras se sentaba en la arena. 
-Te tengo que confesar la verdad de algo...-
-¿Qué es...?-
-Lo que dijo Alexander no era mentira, era verdad, antes de que te conociera era verdad, solo te veía como alguien para pasar una tarde, presentarte a mis amigos, pero realmente no me importabas...-Sentía que ese nudo en mi garganta comenzaba a hacerse mas grueso.
-¿Qué.. por..?-Ella estaba en shock sin saber que decir o hacer.
-Espera dejame terminar, desde el día de la fiesta, me di cuenta que no eras como pensaba, sino todo lo contrario-Ella comenzó a llorar en silecio viendome con una expresión de horror.
-No era mi intención, no quería verte ni hacerte llorar, ese era mi motivo inicial pero...al pasar el tiempo me di cuenta que te quería, te comenzaba y comienzo a creer, no tienes que perdonarme...-Sentía la culpa de nuevo engarrotada en mi gargante no soportaba ver a una chica llorar, y por una extraña razón a ella menos, algo dentro de mi se retorcía de angustia, intentaba que ella secara sus lágrimas, sonriera una vez más.
-Pero...-Su voz se quebrabó tres veces.
-No digas nada hoy, pudes decirmelo cuando estes lista, cuando intentes perdonarme...-
Me fui al otro lado de la playa con una lágrima en la mejilla.
-¿Porque estoy llorando? ¿Acaso me afecta el que ella...me odie?-
-No te odio, pero tampoco te puedo perdonar asi de facil Lucas...-Gire abruptamente para toparme con sus bellos ojos azules y una mueca triste.
-Intentaré ganarme de neuvo tu confianza...-
-Ya veremos...pero gracias por decirme la verdad, creo que ahora te quiero aún más...-Sentí que aquello era ireal, ella diciendome esas cosas no podia pasar no a mí.
-¿Qué?¿Dijiste algo?-
-Nada Lucas ya escuchas cosas raras-
Podía sentir que algo crecía dentro de mí, extendiendose a cada una de las celulas de mi cuerpo, llenandose con un nombre...su nombre

lunes, 6 de septiembre de 2010

Adelanto Capitulo 8: Solo un juego POV:Lucas

Tal vez me encontraba enfermo esta mañana, podía sentir revuelto el estomago, como si algo no encajara, era fácil, o algo falta o algo sobra.
-Soy Lucas Gray y soy uno de los chicos más populares, muchas sienten cosas por mí, la mayoría lindas, las otras no-
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Llegué a la escuela, sonriendole a todo el que me saludaba hasta que a lo lejos divisé a Aaron mi amigo de toda la vida
-Hola Aaron, ¿Qué haces en mi escuela? Realmente te cambiaste, jaja, enserio eres cobarde, solo porque le quitaste la novia al del equipo de futbol americano...siempre serás así-
-No es eso, es solo que dicne que esta escuela es la mejor, y para que tu estes aquí debe de ser verdad-
-Ya lo creo, por eso vine aquí-
-Yo pensaba que viniste aquí por una chica, por cierto su nombre es Emma, ¿Verdad?-
Alexander caminaba por atrás llegando a escuchar el nombre de ella, decidió ocultarse trás un grueso pilar de granito.
-¿Qué son ustedes dos realmente?-
-Nada, solo es un juego en lo que consigo algo mejor, eso es todo-
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-¡Anda Lucas dile lo que yo escuché! ¡Dile que solo juegas con ella! ¡Qué realmente no te importa!-
-No se de que estas hablando Alexander, deja de inventar cosas-Tenía que mantener mi posición no podía dejar que ella supiera de este modo.
-¿Porqué me tienes que tratar así Alexander? ¿Porqué tienes que intentarme hacer infeliz?-Su rostro tomó un tono rojizo en las orillas de los ojos, era segura que rompería a llorar en cualquier instante.
-¡Emma! ¡Tienes que creerme, yo solo digo la verdad, lo que yo escuche!-Gritó Alexander, estaba hartó de ese tipo, me arruinaba todo desde el día en que lo conozco.
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-No era mi intención, no quería verte ni hacerte llorar, ese era mi motivo inicial pero...al pasar el tiempo me di cuenta que te quería, te comenzaba y comienzo a creer, tienes que perdonarme...-Sentía la culpa engarrotada en mi gargante no soportaba ver a una chica llorar, y por una extraña razón a ella menos, algo dentro de mi se retorcía de angustia, intentaba que ella secara sus lágrimas, sonriera una vez más.
-Pero...-Su voz se quebrabó tres veces.
-No digas nada hoy, pudes decirmelo cuando estes lista, cuando intentes perdonarme...-
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Bueno aqui les dejo un adelanto del proximo cap XD un poco de drama sobre este extraño y lindo chico, cada línea separa una escena de las otras, son diferentes escenas, así que comenten y esperen a mañana.
:D

domingo, 5 de septiembre de 2010

Aviso!

Bueno gracias por comentar me encanta que lo hagan! X3
les aviso que los capitulos seran publicados cada dos dias
y repito los comentarios hacen que siga con ganas de continuar la historia
pq ciertas veces pienso que nadie la lee :(
gracias a todos los lectores XD!!!
Volvere a publicar este martes pero mañana les daré un pequeño
adelanto XD!
y voten por su chico favorito en la encuesta
Lucas o Alexander

Capitulo 7: ¿Algo más que amistad? POV:Alexander

Me levanté viendo el techo como el ventilador giraba rapidamente dejandome en transe, haciendo que recordara lo que había sucedido la noche anterior.
-¿Porqué me pusé así? Yo tengo novia, no tenía porque...-Ponerme celoso- Dijé para mi fuero interno, no sabía que pensar o decir, todo dentro de mi era un caos total, esa niña que no había sido nada importante para mí, solo una persona más que me rodeaba día a día.
Un grito de la planta baja hizo que me sobresaltara y me callera de espaldas de mi cama.
-Ah, soy un idiota-
-Ya lo sabía-Exclamó mientras se reía el intruso que se encontraba ahora en mi habitación.
-Sebastián, deja de estar molestando y ¿Porque estas en mi cuarto?-
-Por nada, estaba aburrido y decidi venir a visitar a mi único primo en la ciudad, ¿Deprimente, no crees?-
-Definitivamente, pero Sebastián, necesito contarte algo, yo se que eres el único que guarda mis secretos-
-Esta bien, escupelo-
Le conté todo omitiendo las partes donde salía Crista.
-No se que me pasa, yo solo sentí que el no debía esatr con ella después de lo que había sucedido antes, pero...su reacción, ella me dijo que para mi ella solo era la hermana de Leonardo, no lo entiendo-
-Ella tiene su razones después de verte...-Sebastián palideció rapidamente intentando cambiar de tema, su boca comenzó a pronunciar un sin fin de tonterías.
-¿Como te fue en tu partido de esgrima?-
-Eso fue hace un mes...ahora Sebastián dime que era lo que estabas diciendo hace rato-
-No puedo...no debo...-
-Oh claro que sí puedes...recuerdas que yo se mucho de tí, y lo puedo decir-
-No puedo se lo prometí... eso sería traisionarla-
-No le dire que me dijiste nada -
-Muy bien, ahh-Él exhalo fuertemente hasta que tomó la valentía de hablar.
-Ella vió cuando te le declaraste a Crista, creo que por eso lo dice, porfavor necesito que no se lo digas a nadie, ella se rompería en mil pedazos si eso ocurriera-
Entré en un estado momentaneo de shock, no podía creer que ella lo hubiera visto, pero
¡Qué rayos estoy pensando! Yo amo a Crista por eso es mi novia...pero ¿Por qué me siento mal de que ella lo sepa?
-Dejalo por la paz, verás que con los días todo se aclarará, por el momento manten distancia con ella-Me aconsejó mi primo.
Ese día la escuela había sido cancelada por la fiesta de la noche anterior, pero el martes todo comenzó...
Estabamos en las clases de algebra, ingles, historia y alemán juntos, pero ninguno nos habiamos dirigido la palabra ni una sola vez.
-Alex, anda salgamos hoy al cine, esta una pelicula que me encantaría ver-Comentó Crista, haciendo un gran berrinche a mi lado.
Tranquilo no pierdas los estribos, es tu novia recuerdalo la tienes que tratar bien
-Ok, vamos, yo pasaré por ti a las 6:00-
-Gracias, amor-
-De nada...-Caminamos por el campus con las manos entrelazadas, ya era hora de salida y todos comenzaban a irse a sus despectivas casas o actividades, pero fue ahí donde lo ví.
-Lucas, que lindo detalle que hayas venido, pero...¿Qué te trae por aquí? No estudias en esta escuela-Contestó felizmente Emma, se fueron alejando de todos, de mí vista.

Y así pasaron dos semanas el venía en la salida se iba con ella, o la iba a visitar a su casa, una de las tantas veces que pasó eso estaba con Leonardo hablando sobre una nueva guitarra electrica que yo quería comprar, cuando tocaron el timbre.
-Buenas tardes, ¿esta Emma? Soy Lucas-
-Sí, se quien eres amigo-Grité escaleras arriba esperando que mi voz hubiera alcanzado su habitación, esa casa era enorme y no podía saber si me escuchó.
-¡Ya voy!-
Ellos dos fueron al patio trasero donde estaba una piscina y se fueron a nadar.
-Leonardo ya me voy, no me siento muy bien-
-Nos vemos-
Ese lunes era mi primera práctica de esgrima en el nuevo semestre, había chicos y chicas nuevos, algunos rostros los reconocía facilmente de algunas competencias.
-¿Que hay Alex?-Ese era mi amigo Daniel, que se acercaba montado en su patineta.
-Nada amigo, hoy son las prácticas, pero no son nada del otro mundo-
-Si tu lo dices...No es fácil, para nada el semestre pasado intente entrar, pero me echaron en la primera ronda-
-Es porque eres...-Las palabras se quedaron atrapadas en mi garganta, vi a Crista sonriente y corriendo hacia mi con los brazos abiertos, pero lo que me llamo la atención era ver a Lucas caminando despreocupadamente por los jardines de la escuela con un bat de beisball y algo parecido a un flourete.
-¿Qué hace él aquí?- Pregunté a todos mis conocidos sobre porque Lucas estaba presisamente aquí.
-Él fue transferido a esta escuela ayer...-Me contestó Bruno, no podía creer que esto sucediera.
Caminamos unos cuantos metros para ver el rostro triste de Emma iluminarse de un segundo al otro al ver a su nuevo amigo.
-No puedo con esto, ¡No soporto verla con él!-Gritaba en el ala sur de la escuela junto a Sebastián.
-¿Que quieres que haga?No le puedo decir oye, alejate de él, a Alexander no le gusta verlos juntos-
-¿Eres su mejor amigo no? ¡Haz algo!-
-Sí lo soy, pero yo quiero que ella sea feliz, entiendo Alexander-
Crista alcanzó a escuchar lo último de la conersación, intentó recuperar mi atención de cualquier manera.
-Hola Emma, hacia mucho que no hablabamos, veo que te llevas muy bien con el chico nuevo, ¿Cuál era su nombre? A sí, Lucas-Crista cuestionaba a Emma con una gran sonrisa en los labios.
-Sí, eso parece...-
-Bueno, ¿Qué tal si ambos van a una fiesta que organizo esta noche en mi casa?-
-Pues...por mí esta perfecto, no se si él quiera ir-
-Ya verás que sí, nos vemos- 
La noche llegó y yo continuaba jugueteando con el cabello de Crista viendo como me daba un ligero abrazo.
-Tin clon-
-Hola chicos, parece que vinieron todos juntos...-
-Sí, con permiso-
-Pasen- Estuvimos un rato platicando y vimos una pelicula pero...todo se había vuelto completamente aburrida, ninguno sabía que hacer o decir.
-Juguemos a la botella, ya se que suena infantil pero...no hay otra cosa-Exclamó Lucas mientras se reía.
-Esta bien...-
Lucas giró una botella de refresco vacía y dió con Crista.
-Amm Lucas, besa a Emma-Todos nos quedamos helados viendo como ella se sonrojaba, indesisa...
Lucas la tomó por la barbilla y la atrajó hacia si, y la beso.
No pude evitar enfurecerme podía sentir que el pulso se me fué a tope, y todo lo comenzaba a ver roja.
-¡Dejala!-Grité mientras lo comenzaba a golpear.
-¡Paren chicos! ¡He dicho que se detengan!-Emma intentaba intervenir pero Lucas la apartó, él no hacia nada para defenderse, solo era un cobarde.
-¡Ya! Alexander eres un imbecil-Gritó Emma.
- Deja a Lucas en paz-Sebastián me separó rapidamente de mi oponente tirandome al suelo.
Crista traía consigo el botiquin de primeros auxilios y se lo tendió a Emma.
-Te curaré eso que tienes en la cara-
Ella se acercó a mi y me atravesó el rostro con el dorso de la mano, dejandome en shock.
-Lucas deja de moverte-Dijo dulcemente Emma.
-Es que me duele...-
-No importa no te muevas casi termino-Aclaro pasandole un algodon por la herida.
Yo los miraba por la ventana, observando cada detalle, cada movimiento.
-Tranquila, ya no me movere pues...-Él le tomo la muñeca lentamente y ella automaticamente se sonrojo y una sonrisa nerviosa se dibujo en su rostro.
Él la vio con unos ojos llenos de ternura, mientras a mí se me revolvía el estomago, no podía seguir viendo eso teía que intervenir.
-Soy tu amiga, por eso te ayudo en situaciones como esas-
-Eso quisieras...-Él se recargó en su hombro durante unos minutos mientras que ella estaba inmovil, sin saber que hacer.
-¿Lucas? Ya esta bien, te puedes mover-Pero él ya estaba dormido, por una extraña razón, podía haber estado fingiendo como el idiota que es.
-Alexander, tránquilo hermano, no hagas algo de lo que te puedas arrepentir-Sebastián estaba a mi lado viendo lo mismo que yo.
Bajé las escaleras que daban al patio, seguía furioso, no podía parar.
-Cariño, ¿Te sucede algo?-
-No...- ¿Que rayos me pasaba? Porque me ponía así cada vez que veía algo así, no puedo entenderlo.
-Estoy cansado, me ire a casa te hablo después, adios Crista-
-Bye-
Subí al auto y aceleré a fondo hasta llegar a la puerta de mi casa.
-¿Que sucede conmigo? ¿Acaso querré algo más...algo más que su amistad?


sábado, 4 de septiembre de 2010

Capitulo 6: Acaso...¿Puedo olvidar?

-¿Me recuerdas...verdad?-Fijé mi vista en sus ojos y vi que eran los de...
-Eres el de... perdona si te grite, no fue mi intención la de...-
-No importa, el que te debe una disculpa soy yo... ¿Iniciamos desde cero?-
-Creo que eso sería lo mejor...-Los nervios me embriagaban, podía ver como sus hermosos ojos verde musgo reflejaban su alma, que desde un punto podía ser muy bella.
-Mi nombre es Lucas Gray-Él tomó gentilmente mi mano dandole un leve beso causando que me sonrojara.
-Un gusto en conocerte...-
-Emm ...Emma  Balcazar, el gusto en mío-Di unos cuantos traspies intentando hablar, podía sentir la mirada de alguien desde el balcón, y una leve sonrisa provino de sus labios.
-¿Que te parece si bailamos? Esto de estar aquí parados en el medio de todo, me da algo de verguenza...-
-Ok...-Asentí timidamente, sentí que mis mejillas se sonrojaban aún más por el motivo de mi respuesta, podía no conocerlo ni saber nada de su pasado pero... estar cerca de él me hacía sentir bien, a pesar de lo que había sucedido en el parque.
Vi que Alexander entraba rapidamente secandose el rostro de las pequeñas gotas de lluvia con el dorso de su mano, se sentó al lado de Bruno viendo como bailaban todos, y moviendo su cabeza lentamente en son de negación.
¿Podía el sentir celos por mí...? La respuesta era obvia para cualquiera ...No. Aunque yo lo amara con todo mi ser, podía saber que el nisiquiera me tomaba en serio, solo como la hermana pequeña de su amigo Leonardo.
Pasaron 10 minutos y Alexander no me había dirigido ni una sola mirada, aunque fuera extraño yo quería que el me mirara por solo una vez, tan solo que me sonriera felizmente como Sebastián, como Lucas...
-Bailas muy bien para ser un chico beisballista-
-Y tu para ser la niña patosa que eres-
-Talvez tengas razón...-Susurré  para mis adentros, sintiendome algo mal, por lo de ese estupido recuerdo del día del beso.
Lucas se acerco a mí lentamente rozando con sus labios mi oido.
-¿Te encuentras bien? ¿Qué te sucede?-Sus ojos verdes me miraron extrañados intentando encontrar una respuesta en los míos que no podría encontrar.
-Nada Lucas es solo que...-Sentí que alguien me tomó fuertemente por el brazo cuasandome daño, depronto estaba en la entrada del salón viendo a Alexander de frente con una expresión extraña...
-¿Qué te sucede? ¿Porque me traes hasta aca? ¡No ves que estaba con alguien!-Podía sentir como la rabia salía de mi cuerpo mediante palabras.
-Y no deberias, y menos con el, ¡No recuerdas lo que te hizo!-
-Sí, pero eso no me importa no fue nada de importancia-
-Claro que sí, ¡Por poco vas al hospital de nuevo por culpa de ese idiota!-Tenía el ceño fruncido y las manos le temblaban al igual que la voz.
-No se porque te molestas, tú y yo solo somos amigos por que tenemos conocidos en común, yo solo soy la hermana de tu amigo Leonardo, ¿Verdad? Mejor regreso con Lucas-Comencé a avanzar rapidamente pensando como había sido posible que yo... yo pudiera haber hecho eso
-¿Porque dices eso?-Exclamó entre la multitud viendo como me alejaba.
Pude ver como Sebastián entablaba una conversación con Mindy de la clase de quimica, viendo como sus risas me alegraban al menos un poco más.
Volví al lado de Lucas, viendo como me cuestionaba con la mirada dirigiendola directamente a mi brazo que aún tenía las marcas de esa última disputa.
-Lo siento mucho Lucas, no era mi intencíón dejarte solo, pero es que él...-Él solome sonrió, parecía que entendiera todo lo que le decía.
-No te preocupes, no me abandonaste en el medio de una jauría de lobos por que querías, te obligaron-
-Jaja, creo que fue eso un sarcarsmo tuyo...¿Verdad?-
-No, solo lo dije de manera dura, pero no te preocupes por mí, soy un chico fuerte-Continuamos bailando por un rato más, hasta que Sebastián se acerco a nosotros.
-Amigo, creo que ahora es mi turno, ¿No te parece?-Sebastián estiró su mano y yo la tomé lentamente.
-Que sigas disfrutando el baile-Susurró Lucas en mi oido antes de apartarse de todos perdiendose entre las personas.
-Ahora que estamos solos Emma, dime ¿Porque te llevó mi primo de esa manera?-
-Creo que esto tomará tiempo...-Le conté todo lo que había sucedido y el solo asentía cuando la situación lo ameritaba, viendo como nos moviamos al compas de la música.
-Entonces ... ¿Aún sientes algo por Alexander?-Sentía que con el solo sonido de su voz me presionaba cada vez más.
-No lo se Sebastián, han ocurrido muchas cosas, además él y yo...-
-Entonces dime, ¿Qué sucede entre tú y mi primo Emma? Dime-
-Ya te dije Sebastián, no lo se...-
-Ahora estoy muy confundida-Él me exigía con la mirada respuestas y mi mente estaba apunto de colapsar.
Corrí lo más rápido que pude saliendo del salón, viendo como las luces centelleaban mas tenuemente por cuestión del agua que las bañaba rapidamente.
Ví una silueta empapada de algo o más bien alguien...
-¿Alexander? ¿Qué haces tú aquí?- Su rostro estaba bañado en lágrimas, que recorrían sus mejillas que comenzaban a mojarse por la fuerza de la lluvia, sentí la necesidad de saber que tenía, porque sufría.
Me acerqué a él rozando el hombro levemente con la palma de mi mano y en ese instante me dirigió una mirada asesina que me helo la sangre.
-¡Largate! ¡No te quiero ver! ¡Ni a tí ni a nadie!-Sentí que esa herida que tenía por el amor que sentía por Alexander se comenzaba a abrir nuevamente y dolía como el primer segundo.
-Yo quiero ayudarte, no tienes que sufrir solo, yo se que no somos amigos cercanos o amigos, pero...puedo ayudarte, quiero ayudarte...-
-¡TE HE DICHO QUE TE LARGUES!-Su tono me intimido y las lágrimas comenzaron a salir por mis ojos peor antes de que el me viera yo ya corría por la acera, intentado escapar de ahí.
Pasaron los segundos y Alexander se dió cuenta de lo que realmente había ocurrido, corrió hacía donde me encontraba, pero ya era demasiado tarde, yo estaba montada en un taxi dictandole la dirección al conductor y mandando un mensaje de texto a Sebastián.
-Acaso...¿Podré olvidarte?-Susurrpe mientras deslizaba  mi mano por el vidrio que se había empañado ligeramente, viendo las gotas caer... 


martes, 31 de agosto de 2010

Capitulo 5: ¿Quién es él?


Parecía como si  todo mi mundo se  fuera a despedazar lentamente...
-Que bueno que hayas venido Emma, creeme que Sebastián es un buen tipo...-Exclamó con una sonrisa falsa Crista.
-Sí, lo se...-La incomodidad era evidente para todos, mi compañero del baile me miró fijamente suplicando perdon, el tenía entendido que su primo y yo no congeniabamos.
-Parece que ya llegamos...-Me susurró Sebastián.
-Sí...eso parece-Entramos platicando de cosas triviales mientras vi que todos se comenzaban a sentar, corrí hacia la mesa donde estaban la mayoría de mis amigos trayendo a mi pareja conmigo.


Todos comenzaron a bailar animadamente con el ritmo de la música, mientras yo intentaba hacer lo mismo.
-Quita esa carita Emma, intenta sonreir, todos se dan cuenta de tu ánimo...-Acercó su rostro y me susurró suavemente con una expresión tierna en sus ojos.
-Solo olvida que él esta aquí, deja que su recuerdo se vaya, no debes de llorar Emma-
-¿Pero como es que tú...?-
-Ese día en que te encontré llorando vi que escuchaste todo y fue con lo único que lo pude asociar...lo siento-
-No importa, ya no...-Le dirigí una sonrisa autentica que ocultaba un dolor profundo que hacia que todo mi ser se estremeciera, como si a mi corazón lo golpearan poco a poco y el dolor se volviera insoportable.
-¿Qué tal si salimos un rato?-Cuestioné mientras saliamos observando el bello cielo estrallado.

Nos mantuvimo en silencio disfrutando esa postal inolvidable, suspiré al ver una estrella fugaz pidiendo como siempre un deseo que no se volvería realidad.
-Quisiera poderlo sacar de mi corazón, que solo se vuelva alguien más...solamente eso-
El agua comenzaba a caer en pequeñas gotas que se esparcían por todo el lugar, dejando ligeras marcas en mi ropa.
-Sera mejor que entremos...-
-Sí, eso creo- Al entrar la fiesta estaba aún mejor que antes de irnos, todos bailaban como si no hubiera un mañana, pero Alexander se encontraba recargado contra una de las paredes del salón.
-Esto es como....- Sentí que el aire frío de la lluvia entraba levemente debajo las puertas dejando una sensación extraña, como si estuviera en una piscina y solo estuviera con los pies dentro...


-Sebastián ven aca-Le gritó sobre el bullició de gente Alexander.
-Enseguida vengo-Él se fue casi al instante, pero en eso yo vi entrar a alguien que no había visto, o eso recordaba, su paso era constante y un tanto rápido, viendo como todos posaban sus ojos en su silueta.
-Ya no me volveré a enamorar...solo he sufrido por este estupido sentimiento...-Dije para mis adentros mientras alguien entraba al salón
-Esto no me puede estar pasando...-Susurró el desconocido, posando sus ojos sobre mí, dejando ver un rostro un tanto aliviado.
-¿Quién es él?...-Tenía algunas dudas pero todas se comenzaron a desvanecer al verlo acercarce.
Un paso, dos pasos, tres pasos, cuatro pas...
-Me alegro de al menos ver una cara conocida, pero en esta situación es algo extraño...-
-Sí, eso parece, pero que hay de normal en mi vida-Me reí un rato viendo como las nubes parecían moverse.
-¿Me recuerdas...verdad?-Fijé mi vista en su rostro y sus ojos eran los de ....