El día de hoy había quedado con Crista para ir al centro comercial, hoy cumpliamos 4 meses desde que empezó nuestra relación, así que planeaba sorprenderla con un regalo diferente.Había ido a dejar el día de ayer una película al cine que había a uno de mis amigos que trabajaban ahí, en ella habían algunas fotos y un mensaje que se transmitiría al principio antes de comenzar la pelicula, tenía planeandolo dos semanas.
Compré una rosa roja en el camino donde escuchaba una canción vieja de un grupo desconocido.
-¿Donde estará Crista?-Me pregunté en voz alta buscandola con la vista en el lugar donde habiamos quedado..
-Esa debe ser ella-Dije mientras veía a alguien muy parecida a Crista, tomando de la mano a un chico con cabello negro.
Debe ser su primo o algun pariente, me repetí varias veces.
Me fui acercando cada vez más hasta sentarme en una de las bancas mas cercanas a ellos.
-Crist...-Su imagen me dejó en shock, ella se besaba con quien sabe quien mientras yo la veía anonadado, su sonrisa mientras lo besaba hizo que me sintiera el hombro mas imbecil de este planeta, ella solo jugaba conmigo.
-Bravo amor, me encanto el espectaculo, ¿Tienes algo más que mostrar?-Dije mientras me comenzaba a acercar hasta que tuve su rostro solo escazos centimetros del mío.
-Alex, no es lo que piensas, puedo explicartelo, esto era una apuesta y yo...-Ella solo me veía con unos ojos suplicantes mientras yo solo la veía fijamente.
-No ocupo que me expliques nada, con lo que vi es suficiente y...da por terminado lo nuestr, no se con quien más me hayas engañado y disfruta a tu noviecito-Salí de ahi arrojando la rosa al suelo viendo como los petalos se desprendian de la flor lentamente.Salí de ahi y llegue a la playa que quedaba solo a unas calles, me senté en la arena viendo como las olas rompian lentamente contra las piedras.
-Soy un idiota de haberla querido, porque me deje engañar...-Suspiré pesadamente y una lagrima amenazaba por salir de mis ojos, escuche una respiración entrecortada y el sonido de los pies en la arena.
-Alexander, vi lo que sucedió...lo siento, se que no somos amigos desde hace mucho pero toma-Ella me extendió una barra de caramelo de las cuales soliamos compartir de niños.
Se sentó a mi lado viendo la misma puesta que yo.
-¿Recuerdas que me dabas esto para que no me enojara contigo? Un poco inmaduro pero...lograba hacerme sentir mejor así que...-
-Gracias, no tienes que hacer esto Emma, no tienes responsabilidad por mí- Dije al verle el cabello volar con el viento llenandose de pequeñas gotas de agua que venian del mar.
-Bueno nos vemos Alexander-Me susurró mientras se alejaba.
-Te tengo que superar, no vale la pena deprimirme por personas como tú, yo puedo conseguir a alguien mil veces mejor, que me trate de la misma manera que yo a ella-
Pasaron dos semanas en las que pasaba todo normal, Crista andaba con su nuevo novio por la escuela y yo no les tomaba importancia, que hicieran con su vida lo que quisieran. Muchas de las chicas se alegraron al saber que volvía a ser material disponible, Lucas había retomado poco a poco su relación con Emma, pero parecían un poco más distantes que antes, en al escuela ella y yo no hablabamos pero sabía que sentía algo por ella, verla con él me causaba ardor en el estomago y verla reir y charlar con los demás, que no fueran conmigo me causaba bastante mal caracter.
Sus amigos eran cariñosos con ella, talvez demasiado la traian de aquí para allá, en la espalda y ella solo resongaba entre risas.
-Emma, alista tus cosas ya nos vamos, recuerda que mañana iremos a que escogas un carro por tu cumpleaños.Le dijo Leonardo a su hermana mientras le pasaba el brazo por los hombros.
-Gracias Leo, ahora vamos a casa, ¿Sí? Tengo mucha hambre-
-¡Aleluya!-Exclamó el mientras sujetaba con ambas manos el volante. Ese día no había llevado mi auto, así que iba con ellos.
-Alexander más tarde necesito que me ayudes con algo amigo-
-Ok-Pronuncíe distridamente.
Llegamos a la casa y pasaron unos cuantos minutos así que decidí ir a la piscina a nadar un rato y vi a Emma recargada en la valla de madera con un libro en ambas manos.
-¡Hey!-
-¿Me estas hablando a mí?-Respondió ella sorprendida.
-Sí, acaso se te hace raro, Emma-Dije mientras tomaba su libro y lo hojeaba rapidamente.
-Eres una tonta por leer este tipo de historias-
-Dejame en paz, ¿Sí?, te odio, no entiendo el porque me molesto en intentar llevarme bien contigo, solo e suna tontería.
-Ahh, me odias entonces-
-Sí, y no sabes cuanto Alexander, no tienes la menor idea-Pronunció esas palabras tambaleantes porque yo había colocado mis brazos alrededor de ella aprisionandola entre mi persona y la valla.
-Alex...-Ella me miraba asustada mientras centraba su vista en mi rostro de de nuevo a la ventana una y otra vez. La besé, había estado deseando eso desde hacía tiempo, sentí que era muy suave asi que la acerqué más a mí, y ella me siguió, me separé de ella momentos después viendola fijamente a los ojos.
-Si me odias...¿Porqué no me alejaste Emma?-Pronuncié mientras volvía a colocar mi rostro muy cerca de ella tanto que podía sentir su respiración en las pestañas.
-Yo...-
Le sonreí abiertamente me morí un poco el labio y me fui, viendo como ella se sonrojaba nuevamente y volvía a su posición inicial.
Entré a la casa y vi la expresión de Leonardo era llena de sorpresa y celos.
-Si llegas a lastimarla, te las veras conmigo, y no me importará que seas mi amigo o no-Dijo mientras me miraba friamente y se iba.-Que dramatico, yo no pude evitarlo...ella simplemente es perfecta para mí, la conozco desde niña, aunque he dejado de tener la misma relación que soliamos tener, ella sigue demostrando lo mismo que antes, si esta nerviosa se rasca la cabeza tres veces, y sonrie con una mueca torcida, se mueve el cabello por delante y detras de la oreja una y otra vez, cuando miente no puede sontenerte la mirada despues de 10 segundos de haberla dicho, y su sonrisa es muy facil de que aparezca, si sabes como lograr arrancarla de sus labios-
-Y cuando esta triste...-Agregué viendo una foto que tenía en el marco de el espejo del cuarto.
-Te sonrié ampliamente pero si al conoces bien sabrás que es falsa además que las comisuras de sus labios tiemblan, coloca su mano en su rostro y respira profundamente, y solo la puedes tranquilzar dandole un abrazo aunque ella lo rechaze al principio terminará por desahogarse-Sentí que esos leves recuerdos que aun guardaba en mi memoria se acercaban aún más dejandome pensativo.
En el cuarto de Emma...
-Cierra la puerta con seguro, vi lo que pasó esta tarde, no vaya a ser, solo seamos precavidos-Dijo Leonardo mientras se iba dejandole un plato con 5 galletas y un vaso de leche en su escritorio.
-Ok, lo haré-Dijo mientras presionaba el boton de la perilla.
Intenté dormir durante varias horas, dando vueltas en mi cama.
Necesito verla...
Fijé la vista en el reloj
Perfecto 2:24 A.M.
Salí al balcón que estaba en la habitación, viendo el reflejo de la luna llena en la piscina, y tambien el balcón de la habitación de Emma al lado de este.
Brinque a su lado de la casa en un solo intento abriendo lentamente la puerta.
-Si que se ve linda durmiendo-Susurré mientras apollaba mis codos al pie de su cama, viendo su rostro tranquila sonreír y susurrar cosas incoherentes entre ellas mi nombre.
-Alexander...eres así, tu...no..-Sus palabras no tenían sentido pero creí que mis movimientos la lograrían despertar así que me sente en la silla de su escritorio y vi las galletas a medio comer y sonreí un poco.
-Andale Alex, tú comete mis galletas estas no me gusta y mi mamá no le gusta que no me las coma y luego me regala porfavor-
-No Emma, de grande no quiero estar gordo-Dije viendola a los ojos directamente y sus facciones adquerian una expresión extraña como intentando hacer puchero.
-Yo te querría aunque estuvieras gordo, porque yo te quiero mucho Alex-
-Sí, lo se-
Salí de mis recuerdos cuandoe escuché que un grito se ahogaba, vi la expresión de Emma, viendo donde estaba mientras daba un par de vueltas en su silla.
-Aún sigues sin querer estas galletas-Dije viendola con ojos nostalgicos.
-¡Leonardo! Se metió a mi cuarto una algo...o más bien alguien-Exclamó mientras tosía por la reacción de sorpresa.
-No necesitas que tu hermano venga a sacarme de aquí, me iré por donde entré, nos vemos "mi lady"-Dije mientras me acercaba a ella y besaba su frente. Regresé a mi habitación y puse escuchar que Leonardo venía estruendoso hacia donde me encontraba.
-¡¿Qué te crees?! ¿Acaso eres un maldito pervertido? ¿Como puedes entrar a su habitación así? Eres mi amigo pero...no puedo creer que TÚ quieras volver a ser su amigo-
-Todo en esta vida cambia, así que vete acostumbrando amigo mío, porque tu hermana me gusta, y me quedaré con ella-Le respondí viendo como sus pupilas recuperaban su tamaño normal.
-Solo espero que no sufra como la última vez, estuvo muy mal durante semanas y solo pudimos sacarla de esa depresión llevandola de viaje, haciendo que ingresara a clases extracurriculares, comprarle un piano, y ...no dejarle ni una foto tuya a la vista -
-No lo sabía...creía que sería lo mejor para ella y para mí-
-Pues espero que esta vez no creas Alexander, ella no es un juguete es una persona, la cual era tu mejor amiga cuando apenas eras un mocoso insportable--Lo se, y ahora me arrepiento de ello-Fuí a escondidas al patio durante unos minutos para cortarle una bella rosa roja y otra blanca.
Las dejé en su puerta con una pequeña nota.
Siempre mas hermosa y radiante que cada una de estas flores en su mejor esplendor.
Regresé a mi habitación sonriendo viendo como esa cruz que ella me había regalado en el último cumpleaños que celebré con ella colgada de mi repisa.
-Parece que todo vuelve a ocurrir pero esta vez no lo arruinaré-
-Solo deseo una segunda oportunidad-

me encantoooooo,, andiii alexanderrr para qe sepas lo qe emma sintio muajaja pero ojala qe si se qeden juntos ellos dosss :D
ResponderEliminarwiiiiii! ajhajhjahjahjah me encantaaaa ya no awantoo mass subeloo! yaaaaaaa!
ResponderEliminaroye sube el otro cap, ya pasaste musho tiempo sin publicar no crees?? & de verdad me encanta tu historia la amo <3 pero escribe masss porfavor :D
ResponderEliminarby_Johlin*